No saber quien eres.
Entre tanta mentira, tanto engaño y éste mundo de mierda, se te olvida quien eres, se te olvidan tus principios y cambias, cambias y te vuelves fría, diferente, temes perder lo poco que te queda. Intentas hacer feliz a los que te rodean y te descuidas a ti misma, pero debes ser fuerte, sólo te queda esperar hasta que cambie tu suerte. Da igual a dónde huyas, diste tu felicidad para que ella consiguiera la suya. La rabia de no poder hacer nada se convierte en impotencia. No sabes qué es verdad y qué es mentira, y eso te come por dentro, ya nunca podrás confiar en él, ya no le abrirás tu corazón por miedo a que te lo vuelva a romper. Quien te falló una vez lo suele volver a hacer, si perdonas demasiado se acostumbrarán a hacerte daño. Y eso te a hecho ser mejor, tienes las ideas claras, te da igual que te consideren algo raro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario